domingo, 5 de noviembre de 2017

Los Aristopresos y el 155



A la cárcel sólo van los pobres, y los ricos si son del PP. Lo demás es represión franquista




Suenan las cacerolas. Antiadherentes, de acero inoxidable y asas bañadas en oro. Es la música de la revolución de cinco estrellas, la asonada de mármoles y parquets flotantes, de esteladas que tapizan balaustradas nobles y áticos de a millón. A la cárcel sólo van los pobres, y los ricos si son del PP. Lo demás es represión franquista. Y tras las cacerolas nos hacen los pucheros para la tele y quiebran la voz para la radio: "Lucharemos hasta el final", sollozó Marta Rovira sin despeinarse bajo la ¿atenta? mirada de Rufián, que en ese preciso minuto sí defendía al Judas de Gerona y al resto del gobierno revolucionario en la sombra.

Pero resulta que los aristócratas golpistas merecen la cárcel porque han violado la ley aun habiendo disfrutado del privilegio de la negociación ad nauseam, del beneficio de la eterna duda monclovita y de los trapicheos de Santamaría. Merecen la cárcel porque anunciaron que desobedecerían y lo hicieron, porque tenían un plan detallado para ello. Merecen la cárcel por delito con las agravantes de premeditación y alevosía.

Y la merecen además en grado preventivo, porque su presidente, Carles el Belga, ha dejado claro que el riesgo de fuga es de libro. Puigdemont lloró la injusticia leyendo desde la recepción de un motel un mensaje para la Al Jazeera pirenaica, salvada del 155 en pro de unas elecciones com Déu mana.

Merecen la cárcel preventiva en la que están y, sin tardar mucho, la que les condene. Y la merecían mucho antes y muchos más. Por marcar, perseguir y castigar a empresarios que rotulaban sus negocios y productos en castellano. Por adoctrinar desde los colegios durante décadas en el odio a España y en la supremacía del catalán puro frente al invasor. Por amedrentar a periodistas e impedir la libertad de expresión vetando la existencia de medios de comunicación críticos. Por robar dinero público a manos llenas. Por presumir de incumplir la ley. Por su xenofobia, por su corrupción. El delito no se cometió la semana pasada.

Hasta aquí la vergüenza ajena por las lágrimas de cava y el irrefrenable regocijo por el hecho de que unos delincuentes pasen noche en el talego y que esa sea su condena después del juicio.

Pero diciembre será otra cosa y por eso sigo criticando que el artículo 155 se aplique para convocar unas elecciones tan cercanas que no casan con la vocación de reinstaurar el orden constitucional. Si fuera que hoy estamos en la división de Poderes, el Judicial está haciendo su trabajo independientemente de que perjudique o beneficie a esa particular aplicación del artículo 155. Son el Gobierno y sus socios coyunturales los que han facilitado una relación de causa y efecto al poner las miras a sólo 50 días de distancia.

Haya o no una candidatura común separatista, el frente antiespañol querrá hacerse notar y contar. Podemos, que está en pérdida crítica de apoyo popular, ya tiene "presos políticos" para reconducir su fracasado mensaje. Le negaron tal condición a Leopoldo López porque tramar contra el régimen de Maduro era propio, según ellos, de delincuentes, pero eso, ya se sabe, no es obstáculo para su razonamiento. Ahora los pijos de extrema izquierda por fin pueden converger con la causa separatista sin entrar siquiera en el separatismo. Volverán las tiendas de campaña, las asambleas de iPhone X y la veneración a filósofos de la talla del Follonero, antaño discutible payaso profesional hasta que halló el camino de la seria incompetencia intelectual, mucho más rentable. Si TV3 falla por luto, el adoctrinamiento adolescente se subcontrata con Motos. El corto plazo, y más si es electoral, lo manejan a las mil maravillas. Y, desde luego, si el escenario final puede perjudicar de alguna manera a Mariano Rajoy, el PSOE se habrá apuntado a la fiesta antes de que en La Moncloa lo consideren una posibilidad.

El Gobierno ha querido pues, enfrentarse al inevitable debate sobre los posibles efectos adversos entre el 155 y unas elecciones cuando lo importante era que la Constitución contempla la asunción de competencias de forma exclusiva por el Estado hasta que se restaure el orden legal en la comunidad autónoma que ha incurrido en violación. Sin ese orden y con el control de los aparatos separatistas intacto –recuerden TV3– hay muchas posibilidades de fracasar.
"No sé yo si alguien con tantos amigos en la cárcel es muy de fiar", le dijo Iglesias a Rajoy en el reciente debate de moción de censura. Se refería, claro, a los presos del PP, que son los únicos que, según él, merecen patio vallado. Hoy esa frase cobra un nuevo significado.


Javier Somalo
04/11/2017

sábado, 4 de noviembre de 2017

Andalucía es una mierda


Andalucía apesta, y no lo digo yo, lo dicen los vídeos virales y artículos de gente que entiende bastante del tema. Lo dicen personas en las redes sociales e informativos que, cuando menos, son fieras de grandes colegios de notarios y demás. Lo dicen los niños y los no tan niños; Andalucía es inculta, está vacía, no es inteligente, y es un agujero en ésta, nuestra enorme nación. Tanta razón tienen que me he dicho -¡Juan!, vamos a corroborar lo triste de nuestra comunidad autónoma-.

Andalucía está vacía de creatividad y de iluminados, es así, por eso aquí no nacieron o crecieron gente como Antonio Machado, Federico García Lorca, Gustavo Adolfo Bécqer o el mismísimo premio nobel de literatura Juan Ramón Jiménez. Rafael Alberti, Góngora o Lasso de la Vega tampoco nacieron aquí, no. Ésta tierra nuestra está tan vacía de genio, como de arte, así que sinceramente, olvidemos que de aquí salieron Camarón, José Mercé, Alejandro Sanz, Joaquín Sabina, Enrique Morente, Paco de Lucía, Raphael, Rocío Jurado, Triana, Paco Toronjo, Tomatito, Lola Flores, Miguel Ríos y la estrafalaria María Jiménez. Podría seguir, y seguiré, porque por lo visto no valieron jamás un duro gente como Murillo, Picasso, José María Pemán y Pemarín, Cánovas del Castillo, María Zambrano, Antonio León Ortega, Manuel de Falla, Francisco Ayala García-Duarte, Alfonso Guerra o Ramón de Carranza; ninguno debió haber nacido porque, total, para lo que han hecho, ¿verdad?. Andalucía está tan vacía de todo, que de nada valen grandes como Antonio Banderas, Juan Diego, Antonio de la Torre o Paco León. ¡Y María!, no se enojen. Grandes, ¡enormes! como lo son Sergio Ramos, Lucía Cervera o María Peláez y como lo fueron Fernando Hierro, Paquillo o Miguel Ángel Jiménez, no valieron un duro ni uno, ¡jamás!.

Andalucía, principal exportadora y productora DEL MUNDO de frambuesa, mora, arándanos, grosellas y como no, fresas. Pero no tenemos nada. Tampoco tenemos el jamón, ni la gamba, ni el gazpacho, ni la “comida del cabrón”, tampoco. El mejor aceite del mundo durante muchos años consecutivos nació en un pueblecito de Huelva. Pero no, Andalucía no tiene nada, no. No tenemos la romería más internacional del planeta, El Rocío, o maravillas del jolgorio como la Feria de Sevilla. Tampoco tuvimos las tres carabelas, ni tenemos las mejores DE LARGO, playas de éste país que estaría mejor sin nosotros, por supuesto. Betis, Granada, Málaga y Sevilla, equipos de primera división de fútbol y, por supuesto, el Decano del fútbol español, y no, no tenemos nada. Cuando llega el verano y “el personal” en cuestión viene a la playa a gastar el dinerito, se ve que en las mesas le sirven en nuestros bares gente de Vladivostok o Guinea Bissau, ¿verdad?, no trabajamos los andaluces, no.

Andalucía no es lo mejor del mundo, y los andaluces tampoco. Tenemos lo que tenemos y lo amamos, lo adoramos. Amamos nuestra tierra, nuestras virtudes y nuestros defectos, que por cierto, en ninguno de ellos se encuentra un sentimiento de independentismo, en ninguno de esos defectos se encuentra la idea de formar un grupo terrorista y de matar gente, no, ni pedimos referéndums ni rupturas. Nosotros amamos lo que tenemos y lo que nos hace aun más grandes, es que nos encanta compartirlo.

PD: Soy andaluz, y no vas a encontrar ni una falta de ortografía en este post. He dicho.

Francisca Lloret Vaello

domingo, 8 de octubre de 2017

MI ALMA TIENE PRISA

Lealtad con uno mismo.

Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.


Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.


Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.


Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a manipuladores y oportunistas.


Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.


Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete…


Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír, de sus errores. Que no se envanezca, con sus triunfos. Que no se considere electa, antes de hora. Que no huya, de sus responsabilidades. Que defienda, la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.


Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.


Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.





Mário de Andarde (Sao Paulo 1893 – 1945)
Poeta, novelista, ensayista y musicólogo. Fue uno de los fundadores del modernismo brasileño

domingo, 27 de agosto de 2017

YO SÍ TENGO MIEDO



YO SÍ TENGO MIEDO (Jo sí tinc por)

La peor manera de combatir el terror es con reacciones emocionales que nieguen la realidad, creyendo ilusoriamente que las palabras y los sentimientos subjetivos conjuran los males reales, físicos y objetivos. Es como el niño que ante la amenaza real e inminente cierra los ojos e imagina que se teletransporta, desaparece, se hace invisible o, al menos, inmune al peligro que le atenaza.
Esto sí me da miedo.

  La matanza terrorista perpetrada por islamistas seguidores de Daesh a mí si me da miedo, mucho miedo:

-Me dan miedo, porque siendo una célula poco sofisticada, carente de entrenamiento, formación militar y habiendo visto su plan providencialmente truncado han sido, sin embargo, muy capaces de reaccionar y causar un daño tremendo.

-Me dan miedo, porque, en el momento, en que uno de estos grupos tengan la capacidad y disposición de usar un arma nuclear, bacteriológica o química (NBQ) y lo ejecuten en una de nuestras ciudades occidentales o en el Estado de Israel comenzará un conflicto de dimensiones mundiales y sin precedentes. Pensemos que la situación internacional actual resulta más inquietante que en los albores de la Primera Guerra Mundial o que en el periodo de entre guerras.

-Me dan miedo porque ellos sí que tienen una estrategia. Ahora mismo se están agrupando… Son decenas de miles, ocultos entre la población civil, están limpiando sus armas, a veces rudimentarias y poco convencionales, y saben lo que hacen. Lo llaman el fin de los tiempos. ¿Saben el motivo de las decapitaciones? ¿Las crucifixiones? ¿El renacer de la esclavitud? ¿Cree que se lo inventaron ellos? ¡Todo está en su libro! … En su interpretación. Es lo único que han leído. Lo leen todo el tiempo, sin parar. Están allí por un solo y único motivo: Morir por el Califato y conseguir un mundo sin infieles.

-Me da miedo el Daesh, no el Islam en su conjunto, solo, eso sí, aquellas interpretaciones que conducen a personas de fe musulmana a abrazar el terrorismo, principalmente wahabíes, salfistas, y takfiristas.

-Pero lo que más miedo me da es la falta de realismo de la opinión pública occidental bajo la mordaza de lo políticamente correcto, su falta de sentido y comprensión del problema, sus eslóganes ridículos, su ausencia absoluta de visión y análisis teológico, su falso buenísimo a costa de las víctimas y su falta de consistencia a la hora de valorar la amenaza.

Esto último es lo que más miedo me da.

Aquilino Cayuela catedrático de ética moral en Núremberg

12 Reflexiones de Mario Benedetti



Si estás cerca de los 60 por debajo o por encima, lee durante unos minutos estas reflexiones de Mario Benedetti (consejos muy elocuentes de un hombre sabio).

1. Es hora de usar el dinero que usted ahorro durante toda su vida. Usarlo para usted, no para guardarlo, no para que lo disfruten los que no conocen el sacrificio de haberlo conseguido, personas que ni siquiera son de la familia, nueras y yernos.
Recuerde que no hay nada más peligroso que un yerno con ideas.
Cuidado, no es época de inversiones por muy maravillosas que parezcan, estas solo le traerán angustias y este es un momento para tener mucha paz y tranquilidad.


2. Deje de preocuparse con la situación financiera de sus hijos y sus nietos, no se sienta culpable de gastar su dinero en usted mismo. Probablemente usted ya les ofreció lo que fue posible en su infancia y juventud, como una buena educación. Ahora por tanto la responsabilidad es de ellos.


3. Ya no es época de sostener a nadie de su familia, sea un poco egoísta. Tenga una vida saludable, sin grandes esfuerzos físicos. Haga gimnasia moderada y aliméntese bien.


4. Compre siempre lo mejor y más fino, al fin y al cabo es para usted. Recuerde que ahora un objetivo clave es gastarse el dinero en usted, en sus gustos y caprichos. Después de muerto el dinero solo genera odios y rencores.


5. No debe angustiarse por poca cosa. En la vida todo pasa, sean los buenos momentos que deben ser recordados, sean los malos que deben ser rápidamente olvidados.


6. No caiga en la tentación de vivir con sus hijos o nietos, aunque de vez en cuando vaya unos días como invitado. Consiga más bien un ama de llaves que le acompañe y colabore en las tareas del hogar y solo tome esta decisión cuando no de más de sí o sienta que el fin está bien próximo.


7. Nada de ser muy moderno, intente ser clásico. Es triste ver gente mayor con peinados y atuendos hechos para jovencitos.


8. Lea libros y periódicos, oiga radio, vea buenos programas de televisión, use internet, envié y responda e-mails, llame a los amigos. Manténgase siempre actualizado.


9. Jamás use la expresión "en mis tiempos". Recuerde que su tiempo es hoy.


10. Hable poco y oiga más. Su vida y su pasado solo le interesan a usted mismo. Si alguien le pregunta por esos asuntos, sea breve y procure hablar de cosas buenas y agradables. Jamás se lamente de algo. Hable en tono bajo y con cortesía. No critique nada, acepte las situaciones tal como son. Todo es pasajero.


11. Los dolores y las molestias estarán presentes, no las vuelva más problemáticas de lo que ya son, hablando permanentemente de ellas. Trate de minimizarlas. Al final ellas le afectan solamente a usted y son problemas suyos y de sus médicos.


12. No permanezca tan apegado a la religión, rezando todo el tiempo. Dentro de poco podrá hacer sus pedidos personalmente.