miércoles, 4 de enero de 2012
La parte contratante de la primera parte de la parte contratante
No es que sea, precisamente, un filósofo de mi devoci, porque su afán de acercarse a Nietzsche lo vulgariza.
Pero reconozco que esta vez a dado en el clavo.
La parte contratante de la primera parte
Nos asegura Nietzsche que la civilización se funda en la capacidad de prometer. Pero si hubiese tenido ocasión de escuchar los diversos modos en que prometieron acatamiento a la Constitución los electos en los pasados comicios generales de nuestro país, quizá le hubieran entrado algunas dudas sobre su rotundo principio. Hubo un recital de imaginativas restricciones y coletillas de variados acentos, desde el ya conocido "por imperativo legal" hasta "a pesar de mis convicciones republicanas" y cosas así. Por lo visto abundan los parlamentarios y senadores que consideran esa ocasión solemne pero ritual como algo semejante al momento de recibir el Oscar, en el que los galardonados tienen que expresar en pocas palabras sus convicciones pacifistas, su militancia ecológica o al menos su inmenso agradecimiento a la madre recientemente fallecida.
Nunca he comprendido del todo el argumento para aceptar el remiendo "por imperativo legal"
Admito que nunca he comprendido del todo la argumentación del Tribunal Constitucional para aceptar el remiendo "por imperativo legal" a la promesa del cargo. Primero, porque es una vaciedad: todos los que se someten a ese ritual lo hacen obviamente para cumplir un requisito legal y no movidos por una irrefrenable afición a jurar o prometer cosas. Pero es que además, según el dictamen del TC, esa reserva no altera el contenido afirmativo del pronunciamiento y en cambio es concorde con el pluralismo ideológico constitucionalmente reconocido, entendiendo la ley de leyes de modo integrador y no excluyente. Vamos a ver: si la Constitución consagra el pluralismo, ¿por qué nadie tiene que aceptarla expresando algún tipo de reservas? A los únicos que excluye la Constitución, claro, es a quienes la rechazan: a los que pretenden modificarla los integra sin remilgos, porque incluye mecanismos constitucionales para ello. Si el añadido de marras en nada modifica la respuesta afirmativa, ¿a qué viene? ¿No es algo así como cruzar los dedos con la mano en la espalda mientras aseguramos al jefe que estábamos con gripe y no en el puticlub?
El TC considera, por lo demás, que el juramento o la promesa son supervivencias de épocas en que ciertas fórmulas verbales creaban deberes jurídicos y compromisos sobrenaturales. Estos últimos, desde luego, para nada interesan a un Estado laico y por tanto la Biblia y el crucifijo son arcaísmos difíciles de justificar (¿qué parafernalias religiosas deberíamos ir preparando para cuando tengamos ministros musulmanes o budistas?). Pero en cambio permanecen vigentes abundantes deberes jurídicos que brotan de manifestaciones orales o escritas, a veces la simple firma al pie de un documento (la máxima condensación del formulismo verbal). Son expresiones performativas, o sea que no solo "dicen" sino que "operan" ciertos efectos legales. Por medio de ellas contraemos matrimonio, asumimos contratos, hacemos compras y ventas, etc...: es decir, son fundamento de obligaciones propias que asumimos o ajenas que nos consideramos facultados para exigir.
¿Habrá que suprimirlas todas como residuos del pasado y abolir la promesa, aunque le duela a Nietzsche? Porque no parece decente que los mismos que cumplen escrupulosamente las formalidades cuando compran un piso y exigen que el árbitro determine la posición de los equipos en el campo lanzando una moneda al aire y no según el vuelo de las aves solo se opongan a los convencionalismos a la hora solemne de representar a los ciudadanos. Como siempre nuestros bravucones y matamoros guardan sus desplantes para quienes menos se quejan y mejor les recompensan: las instituciones de España. ¿No será mejor generalizar el uso de apostillas aclaratorias según prefiera la parte contratante o contratada? Podría ser una solución y hasta permitiría expansiones poéticas: "aunque la tierra es del viento, pagaré este arrendamiento", "vendré todas las mañanas, aunque nunca tenga ganas"... Y la más decisiva y frágil: "Sé que todo es pasajero, pero juro que te quiero".
jueves, 8 de diciembre de 2011
La Traición Revelada
Este párrafo está extraído de su artículo publicado en "El Mundo" el martes pasado (06/12/2011):
domingo, 27 de noviembre de 2011
Premonición de Pérez Reverte
El otro día cayó en mi mano otro artículo del inefable Pérez Reverte escrito el día 15 de Noviembre de 1998.
Esta vez, ni los descendientes del profeta, habrían acertado mejor.
Cuesta creer que este gran artículo de P. R. (siempre inmejorable describiendo hijos de la gran puta) fuera publicado hace trece años, pero ha resultado tan profético que bien merece una segunda lectura a la luz de los acontecimientos actuales...
Los amos del mundo
Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Bestial, Triturador, Brutal, Salvaje, Atroz, Cruel, Feroz, Sádico, Bárbaro, Despiadado e Inhumano
martes, 13 de septiembre de 2011
pues va a ser que sí... que todo está relacionado
Por David Vartán Alixanián,
11 de septiembre de 20111
Cada día estoy más convencido q para ser un buen representante político hay que mostrar una gran seguridad ante situaciones de las que no se tiene absolutamente idea alguna, y además darlo a ver en público. Esto demuestra, por otro lado, que como no se han preparado sus discursos, no les importa ni lo más mínimo las repercusiones q a escala social/nacional las decisiones tomadas esto ocasione.
"-Lo único importante es que a mí me vean bien, estos de Bruselas, y si puede ser alguna Comisión de alguna ciudad importante a más de 5000 km, pues aún mejor. Estos son los que luego van largando a prestigiosos medios para que luego a mí se me conozca y se me valore, que eso es muy importante en el campo de la política. Quién sabe, a lo mejor en unos añitos presido una Comisión de no sé qué Valores, que suena muy bien, gano más y siempre vuelo en primera, pq si no se me da este servicio no rindo igual (da igual...si luego vais y os dormís en los plenos) o a lo mejor un señor con mucho dinero me presenta públicamente y dice":-"Señores, les presento al futuro presidente de este país".Luego, para dar ejemplo, al tomar cargo de sus funciones lo primero que hacen es subirse el sueldo. Normal, hay que empezar a ser consecuente con todo lo que uno va a hacer durante su mandato, claro que sí, por lo menos empiezan con coherencia todo lo que va a venir después.
Nuestros idolatrados políticos y, sobre todo, los banqueros son unos drogadictos de poder y dinero. Y lo digo absolutamente en serio. Las zonas del cerebro que se activan cuando están en plena faena bursátil, por poner un ejemplo, son las mismas que cuando un drogadicto se chuta. No puede ser que con las cantidades ingentes de dinero que hay en el mundo, y repito... MUNDO, perdón.... DINERO, nos hagan creer que hay una enorme crisis que diezme la Sanidad, la Educación, que son las piedras angulares de nuestra sociedad. Pero, lamentándolo mucho, no puede ser: "el cuidadano se aprovecha de todo esto y diezma las arcas del Estado". Señor político de primera plana, si tú y todos los de tu calaña, os hubiéseis molestado en algún momento de vuestra existencia a transmitir VALORES de verdad, de fomentar el respeto y la consideración, y de transmitir que la EDUCACIÓN de verdad sí importa y crea una buena sociedad de base, a lo mejor los ciudadanitos de a pie no serían tan mezquinos y dejarían de hacer lo mismo que tú haces a la sociedad. Aquí nadie es tonto, y además llega a todas las capas sociales. Hace no mucho una alumna mía de 10 años me decía que tenía clarísimo que quería ser política, porque de esa manera iba a poder hacer lo que quería y ganar mucho dinero. Lo único que le pude decir es que era todavía muy joven para decidir dejar de ser feliz. En fin...Ya centrándonos en la Educación, no hay más q ver que si luego no te sacas un Master en prácticas y demás titulación, es como si lo que hubieses hecho no valiera para nada. Hombre, algo de base seguro que te da, pero por 10000 al año, no te preocupes que los del master te ponen al día en un pis pas. Es increíble, que las generaciones venideras, no sepan ni quién es Isabel la Católica o cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, (no sigo....) y luego saquen dieces en exámenes de Historia.... no me paro ni a explicarlo; y que no me venga nadie a decir que eso es un bulo. Yo mismo soy docente. La educación importa lo que yo te diga.... Eso sí, me acreditas que tienes tal titulo y "pa dentro". Claro, luego nos va como nos va. Sólo hay dos opciones, o son muy listos y totalmente libres de escrúpulos, o son muy tontos, pero se llevan muy bien con aquel señor que presentó públicamente a quien sería el futuro presidente del país, ¿os acordais? Y es sólo el principio. Que tiemblen los mayores, que los próximos son ellos... Como no lo tengan muy bien atado todo, les vaticino que no van a tener problemas de sobrepeso, realmente no van a tener ningún problema de nada, porque algo que no tienes no te puede originar complicaciones.
domingo, 4 de septiembre de 2011
LA MOLINETA
LA MOLINETA, paraje singular de la mi Almería.
Donde de niño, tantas patadas le he dado al balón, donde jugábamos al fútbol, en una gigantesca balsa vacía y polvorienta, no era la de los Cien escalones (a la que más adelante me referiré) era otra más pequeña, una de las ocho grandes balsas que aún quedan (o casi), que ahora no soy capaz de localizar. Donde tantas veces íbamos de excursión o a buscar "fósiles".
Este paraje, por no estar catalogado, podría perderse para siempre por la especulación inmobiliaria o de cualquier otro tipo.
La Plataforma "Salvemos la Molineta" trata en la medida que puede, evitar el desastre.
Mi apoyo incondicional a este movimiento.
La balsa de los Cien Escalones.
La balsa de los Cien Escalones, emplazada en el paraje de la Molineta y el camino de Cuesta Colorá, es la balsa de mayor profundidad del cauce, y probablemente de toda la provincia de Almería. Solamente tiene 50 escalones formados por piezas independientes. Uno de ellos está resquebrajado.
Brujuleando por internet he encontrado unos textos de la Tumbaita en la Coctelera, que no tienen desperdicio y que a continuación transcribo.
LOS NIÑOS DE LA MOLINETA
Volver a la Molineta. Cruzar la frontera de la Rambla de Belén, que separaba la ciudad del paraíso. Atrás quedaban las últimas casas que se alienaban frente al Cortijo Fischer, delante, los cerros que representaban la libertad, el refugio donde poner a salvo los sueños recién estrenados.
Hay una generación de niños que pasaron la infancia subiendo aquellos montes ( Mi madre e incluso yo ), bañándose en las balsas, escondiéndose en las cuevas, buscando nidos, comiendo almendras y vinagretas. Hoy han pasado la barrera de los cincuenta, pero de vez en cuando regresan al lugar donde alimentaron su insatisfecha imaginación infantil.
Para ellos, volver a la Molineta es recuperar el territorio perdido, el tiempo que se fue, los momentos en los que fueron felices, cuando Vivian al día desgastando con avaricia cada instante, sin ningún lastre del pasado, ajenos al porvenir.
La Molineta ha ido deteriorándose con los años, pero aun conserva la magia de lugar remoto, tan cerca y a la vez tan alejada de la ciudad, como si por allí solo hubiera quedado la huella de una forma de civilización antigua que no conoció más progreso que su entramado de acequias para traer el agua y su red de balsas para almacenarla.
La reina de todas, la balsa matriz que abastecía a los cortijos de la zona, sigue en pie. Es la de los 100 escalones, una obra monumental que desde fuera parece la base de una pirámide. Una de las paredes la levantaron aprovechando la cara de un cerro y las otras a fuerza de grandes bloques de piedra que trajeron de las canteras próximas.
Esa balsa, hoy seca y abandonada, fue para muchos niños la piscina donde se dejaban el sudor en verano, siempre con el permiso del guarda que estaba al acecho.
"Algunas tardes, cuando nos íbamos a la playa sin que lo supieran nuestras madres, antes de volver a casa nos bañábamos en la balsa para quitarnos la sal que llevábamos pegada al cuerpo. Las madres eran muy listas y nos pasaban la lengua por los brazos para saber si nos habíamos ido al mar ", cuenta un almeriense.
Dice que está preocupado por el futuro incierto de este paraje natural que ha sobrevivido a pesar de la autovía, pero que ahora está amenazado por los proyectos de urbanización que aparecen en el horizonte. Podría ser el final de este espacio natural con vocación de ser pulmón y mirador.
Hay zonas en el interior de la Molineta de una belleza espectacular, impensable en un lugar tan próximo al casco urbano.
Parajes que forman parte de la historia de la ciudad. Todavía se pude ver la impresionante obra de ingeniería que construyeron para conducir el agua por los montes y traerla a la ciudad a través de acequias. Hoy están secas, sin rastro alguno del agua que en otro tiempo les dió la vida, pero siguen siendo el testimonio fiel de una forma de existencia que fue desmoronándose lentamente.
Como los cortijos derruidos que van apareciendo en la falda de los cerros o las vaquerías desde donde cada tarde bajaban la leche a la ciudad para venderla de puerta en puerta.
Hasta hace treinta años, la Molineta fue también un lugar de encuentro. Era habitual que las familias subieran los domingos de excursión. Venían del barrio de los Ángeles, de la Cruz de Caravaca. de la Plaza de toros, y se instalaban bajo la sombra de los arboles, se quedaban a comer y allí pasaban la jornada hasta que se hacía de noche.
El atractivo de la Molineta no pasó desapercibido para el cine. En 1974 el director americano John Milius rodó allí varias escenas de la película " El viento y el león ", protagonizada por Sean Connery. Varias secuencias las filmó en el cortijo de Góngora y otras en la vaguada interior.
Milius debió quedar prendado del lugar y ocho años después en 1981 regresó, ahora con Arnold Schwarzenegger, para rodar "Conan el bárbaro ". desde entonces, a la cueva que existe junto al antiguo polvorín, se le conoce como la cueva de Conan.
En el ancharon que hay delante, se instaló un campamento bárbaro con un ejercito de extras en el que se alistaron casi todos los parados entre veinte y cuarenta años que entonces había en la ciudad. Fueron los últimos momentos de esplendor de un paraje que pronto puede pasar a ser solo historia o polvo en la memoria de los que lo disfrutaron.
