viernes, 1 de mayo de 2009

ARAGÓN TAMBIEN EXISTE

Aparecido en "El Semanal " el 18 de Junio del 2000

Aragón también existe. A pesar de la manipulación histórica de tantos timadores y mangantes. Que sí, hombre, que ya era hora. Que en toda esta lista de "los más vendidos", en este concurso inaudito de ignorancia, manipulación y mala fe a la hora de reinventar la Historia, uno está hasta la línea de flotación de oír siempre a los mismos, como si el resto hubiera oficiado de comparsas en la murga.

Y hete aquí por fin que alguien reacciona como es debido, y dice venga ya, y decide que ya es hora de poner en su sitio a unos cuantos timadores y mangantes, de esos que les pagan pesebres a sus historiadores de plantilla para que descosan y vuelvan a coser la historia a medida, y luego la meten en los libros de texto y se montan unas películas que ya las hubiera querido Samuel Bronston.

Eso mientras los que saben se callan, porque son unos mierdecillas, unos "vendidos", o por el qué dirán, o porque les interesa. Y de ese modo terminamos viviendo en una España virtual, que no la conoce ni la madre que la parió.

Así que olé los huevos de Aragón, o de quien decidiera montar la exposición Aragón, reino y corona, que no sé si andará por alguna parte ahora, pero que durante el mes de mayo estuvo abierta en Madrid.

En toda esa mentecatez de la que hablaba antes -ahora resulta que existió un imperio catalán que hasta hace cuatro días pasó inexplicablemente inadvertido a los historiadores, o que los irreductibles vascos nunca se mezclaron en las empresas militares ni comerciales españolas- Aragón había estado mucho tiempo callado, pese a tener muchas cosas que decir, o que matizar, desde aquel lejano siglo onceno en que Ramiro I, contemporáneo del Cid, sentaba las bases de un reino que abarcaría Aragón, Valencia, las Mallorcas, Barcelona, Sicilia, Cerdeña, Nápoles, Atenas, Neopatria, el Rosellón y la Cerdaña, y terminó formando la actual España en 1469, gracias al enlace entre su rey Fernando II de Aragón e Isabel, reina de Castilla.



Ése es el hecho cierto, y no lo cambian ni el mucho morro ni el reescribir la Historia; incluido el manejo exclusivista y fraudulento de las famosas barras que eran Senyal real no de un reino o territorio, sino de una familia o casa reinante que, como matizó Pedro IV en el siglo XIV, tiene Aragón como título y nombre principal. Casa reinante que absorbió a la casa de Barcelona, extinguida en 1150 por mutua conveniencia y deseo del titular de esta última, el conde Ramón Berenguer; que al casarse con Petronila, hija de Ramiro el Monje, rey de Aragón, adquirió como propio un linaje superior, pero renunciando al suyo, no titulándose más que princeps junto a su esposa regina; de modo que el hijo de ambos, ya con Barcelona incorporada a la corona, se tituló rey de Aragón, y nunca de Cataluña.

Por suerte no todos los archivos han caído en manos de quien yo me sé -tiemblo al pensar qué será de ellos-, y aún quedan documentos donde comprobar lo evidente. Que por cierto, en cuanto a la propiedad histórica de las famosas barras, no está de más recordar que en 1285 la crónica de Bernard Deslot precisaba aquello de: "No pienso que galera o bajel o barco alguno intente navegar por el mar sin salvoconducto del rey de Aragon, sino que tampoco creo que pez alguno pueda surcar las aguas marinas si no lleva en su cola un escudo con la enseña del rey de Aragón".

Así que cómo me alegro, oigan, de que aquel digno y viejo Aragón olvidado, marginado, asfixiado por la perra política de este perro país, aún sea capaz de decir aquí estoy, desmintiendo a tanto oportunista y a tanto manipulador y a tanto mercachifle.

Recordando que existió una corona aragonesa que constituyó el imperio más extenso del Occidente medieval, donde, bajo su nombre y sus barras, Aragón, Cataluña y Valencia compartieron aventuras, comercio, guerras e historia, enriquecieron sangres y lenguas con el latín, el catalán y el castellano, cartografiaron el mundo, construyeron naves, pasearon mercenarios almogávares y dominaron territorios que luego aportaron a lo que ahora llamamos España, con la manifestación de los fueros y libertades propios en aquella fórmula tremenda, maravillosa y solemne: el «si non, non» heredado de los antiguos godos, mediante el cual los nobles aragoneses -"que somos tanto como vos, y juntos más que vos"-, acataban la autoridad del rey de tú a tú, reconociéndolo sólo como "el principal entre los iguales".

Por eso son buenas estas iniciativas y estas exposiciones y estas cosas. Son muy buenas, incluso higiénicas; y me sorprende que, como antídoto contra la manipulación y la desmemoria que están convirtiendo este lugar llamado España en una piltrafa y en una casa de putas insolidaria y estulta, no se les dediquen más esfuerzos, ocasiones y dinero.

Por ejemplo, el que se ha utilizado en la imprescidible urgencia de sustituir La Coruña por A Coruña en los rótulos de las carreteras y auto-vías de toda España. Incluida, supongo, la N-340 a la altura de Chiclana.

Arturo Pérez Reverte

miércoles, 11 de marzo de 2009

EL CANCER DEL NACIONALISMO

Para comprender un poco mejor este fenómeno creo que es imprescindible leer estos tres artículos:

Los Nacionalismos, el Cáncer político de Europa
Los tratados comunitarios respetan la organización interna de los Estados miembros de la UE siempre que se garantice la democracia. El Tratado de Reforma de Lisboa –actualmente en proceso de ratificación por los Estados-, en su art. 4.2, es bien claro al respecto: "La Unión respetará la igualdad de los Estados miembros ante los Tratados, así como su identidad nacional, inherente a las estructuras fundamentales políticas y constitucionales de éstos, también en lo referente a la autonomía local y regional. Respetará las funciones esenciales del Estado, especialmente las que tienen por objeto garantizar su integridad territorial, mantener el orden público y salvaguardar la seguridad nacional. En particular, la seguridad nacional seguirá siendo responsabilidad exclusiva de cada Estado miembro".

Esta es la razón por la cual conviven en la Unión Estados muy centralizados como son los casos, por ejemplo, de Francia o de Portugal, junto con otros muy descentralizados de los que también son buenos ejemplos Alemania y España.

En el proceso de integración europeo, las regiones se conciben como una división administrativa que afecta fundamentalmente a la cohesión económica y social pero, afortunadamente, sin ninguna otra connotación política. Se esté de acuerdo o no, la UE que se está construyendo no es la Europa de los pueblos o la de los ciudadanos, sino la de los Estados. Los Estados constituyen el soporte de la integración ya que son las partes contratantes en los tratados, los que atribuyen competencias a la Unión y los que dirigen la extensión y profundidad del proceso. Y así es previsible que continúe en el futuro porque los tímidos avances hacia una Europa federal que podían intuirse en el Tratado de Maastricht o en el fenecido Proyecto de Tratado sobre la Constitución para Europa, han quedado laminados por muchos años por el nuevo Tratado de Reforma de Lisboa.

En la construcción europea las regiones no son entidades políticas sobre las cuales se vertebre o se proyecte vertebrar el futuro de Europa. La historia europea demuestra con suficientes hechos que ello significaría la negación de la integración, el camino hacia la destrucción de Europa y la vuelta a los conflictos del pasado. Como ya dijera F. Mitterrand –un ferviente nacionalista en su juventud y posteriormente en un gran europeísta al que debemos mucho- es su discurso de despedida en el Parlamento Europeo en los inicios de 1995: el nacionalismo es la guerra. Y ciertamente, el nacionalismo es el cáncer político y económico de los Estados que lo padecen y el caldo de cultivo de las demagogias, los conflictos y los odios. Sobre los nacionalismos no se puede construir nada aunque sí se puede destruir todo.

Los nacionalismos son alentados por determinados políticos que exacerban a los pueblos buscando su privilegio personal y el de su clase social. No cabe distinguir entre nacionalistas de derechas y nacionalistas de izquierdas, porque todos, cualquiera sea la cara que adopten, son igual de retrógrados. Bajo la bandera de una supuesta defensa de una cultura propia –como por ejemplo, el idioma-, que los nacionalistas defienden como diferente y por supuesto superior a las demás, sólo buscan el privilegio económico.

Los nacionalistas destacan por su insolidaridad. Para justificar sus reivindicaciones, suelen esgrimir como prueba que las balanzas fiscales son desfavorables para su territorio; es decir, que la diferencia entre lo que aporta su región en concepto de tributos al presupuesto del Estado central es mayor que lo que reciben del mismo vía gastos. A este preceder hay que responder que la metodología que utilizan en su elaboración se fundamenta, entre otras muchas componendas, sobre una gran falacia económica: considerar el territorio como base de los tributos. Olvidan que los sujetos de los tributos son las personas (físicas y jurídicas) y no los territorios.

Por otra parte, las diversas e imprecisas metodologías sobre las que sustentan la elaboración de las balanzas fiscales sólo reflejan una parte del conjunto de las relaciones económicas que existen entre la región objeto de análisis y el entorno tomado comparación. Si se considerasen todas ellas, lo cual exigiría aplicar la metodología de la balanza de pagos, los resultados probablemente serían muy diferentes.

Una información errónea e interesada que los políticos nacionalistas transmiten a los ciudadanos es que la independencia de su región del Estado al que pertenece, es compatible con la continuidad de la misma como miembro de la Unión Europea. Eso es justamente lo que pretendían como objetivo final el -amable- Estado asociado del País Vasco a España que se inventó Ibarreche y el no menos original Estatuto de Cataluña de Maragall –Cataluña es una nación- aprobado por Parlamento de Cataluña y que fue suavemente maquillado por el Parlamento español. Ambos compartían la misma finalidad: una independencia encubierta de ambas regiones de España, sin perder sus privilegios en el Estado y sin cuestionase su continuidad en la Unión Europea.

Al margen de que ambos supuestos choquen frontalmente con la Constitución española, su pretensión de permanencia en la UE es incompatible con los tratados en vigor. Si en alguno de los Estados hoy miembros de la Unión se produjera la independencia de cualquiera de sus regiones, el nuevo Estado independiente no podría continuar siendo miembro de la Unión. Pasaría a ser considerado como un país tercero y por lo tanto vendría obligado a solicitar su ingreso en la Unión; y para ser admitido, se requiere la unanimidad de los Estados miembros. No sirven de ejemplos los casos de Chipre, la ex Checoslovaquia o la ex Yugoslavia, que se han desmembrado como Estados y los nuevos que han surgido se han integrado o se integrarán en un futuro en la UE. En todos esos casos, la separación se ha producido antes de la entrada en la UE.

(Extraído de ibercampus.es el 20/02/2009)

Cataluña y Vascongadas: Un cáncer de España

Mientras el resto de España, siga soportando las presiones y la descarada saca de dinero público que mediante todo tipo de martingalas, nos sacan estas dos partes de España (son España digan lo que digan y lo hagan como quieran); el resto tendremos esa carga que indudablemente impide el que lleguemos a igualarlas o incluso superarlas; puesto que y pese a todo; en esas “despreciadas” (por los separatistas) otras partes de España, ya se ha progresado bastante y se sigue haciéndolo contra viento y marea y mientras ellos retroceden (pese a cuanto nos sacan) ese resto avanza; unos más y otros menos, pero avanzan y ello es lo que más temen, puesto que la industria y comercio de “la despreciada Meseta”, les va copando sus antes privilegios de colonialistas, puesto que otra cosa no han hecho, salvo exprimir y colonizar al resto de España y encima presentándose como “mártires”.

Y aunque yo mismo ya y hace tiempo los desenmascaré y les apliqué en mis artículos el calificativo de colonialistas, pero veamos que otro y hace mucho tiempo e incluso siendo vasco, lo dijo hace casi un siglo… “Ramiro de Maetzu, que los conocía muy bien, por vasco, por español y por cosmopolita, ya advirtió hace casi un siglo que el objetivo de los nacionalistas catalanes y vascos no era crear naciones alternativas a la española. Ese era sólo el señuelo. Lo que buscaban era la “colonización de la subdesarrollada Meseta”, entendiendo por tal el resto de España. Y ese sigue siendo el objetivo del Plan Ibarretxe y de Carod, de “la libre asociación y del Estado asimétrico”. Pero la Meseta ya no es tan subdesarrollada como hace un siglo. Y aligerada del peso que le traen ambos nacionalismos, podría desplegar con mayor empuje”.

Recordemos las calamidades que nos han venido desde esos dos territorios o regiones (lo de país vasco es un invento más, pues ni existe ni nunca existió); las guerras carlistas, que ensangrentaron gran parte del siglo XIX; la Semana Trágica en Barcelona, la declaración del “Estado Catalán” al proclamarse la II República, el levantamiento de la Generalitat contra ésta en agosto de 1934, los casi mil asesinatos de ETA, que no se interrumpieron con la llegada de la democracia, y a los que hay que sumar las miles de víctimas consiguientes; amén de los ingentes capitales consumidos por la infinidad de atentados de mayor o menor escala; las reivindicaciones permanentes de ambos nacionalismos, eternos insatisfechos, que han influido perniciosamente en el sistema constitucional español; lo que indudablemente ha sido el motivo, de que España se convierta en este “infierno” de las diecinueve autonomías (Ceuta y Melilla incluidas) y que ha producido en gran medida, el estado de ruina nacional que ahora no saben como controlarlo; puesto que lo lógico sería recuperar casi todo lo traspasado a esos manirrotos “virreinatos” y dejarles sólo lo más preciso y debidamente controlado por un Estado centralizado, que se ha demostrado es mucho más eficaz que ese desmembramiento que ya son las “autonosuyas” y donde se está cuestionando incluso la mayor riqueza de una nación, cual es su idioma nacional.

Causa de todo ello es el desastroso nivel educacional y de enseñanza y todas las calamidades que han venido tras esa dejación de responsabilidades, de unos gobiernos centrales, que débiles y acomodaticios, simplemente “se han vendido por un plato de lentejas”; en detrimento del resto de España y de los españoles, los que incluso en esos territorios separatistas, están más bien sufriendo unas dictaduras férreas y costosísimas, que son las que les han hecho no avanzar sino todo lo contrario.

Y es por lo que he titulado empleando la temible palabra “cáncer”; por cuanto considero es eso mismo y ya se sabe, si el cáncer no se extirpa acaba con el cuerpo vivo donde se ha instalado. Por tanto tomen nota todos los políticos que verdaderamente piensen trabajar por España… pero por toda España; aún tenemos una Constitución que nos considera a todos los españoles iguales ante las leyes; esperamos pues… leyes equitativas y que erradiquen de una vez tantos privilegios.

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo)


Y por ultimo un artículo de José Mª Carrascal aparecido en ABC el 19/02/09, que no tiene nada de desperdicio.

España, Cataluña, País Vasco

La frase que más me ha impresionado en lo que llevamos de democracia, y miren ustedes que se han dicho cosas, fue la pronunciada, hace ya años, por el hispanista norteamericano Stanley G. Paine: «Posiblemente, España estaría mejor sin Cataluña y el País Vasco. Pero es imposible.» Tras el recobrarme del susto, vengo rumiándola desde entonces y acercándome cada vez más a la conclusión de que no se trata de una «boutade», inimaginable en un historiador tan serio como Payne, sino de una reflexión en voz alta, basada en hechos objetivos, que sólo podía hacer alguien de fuera, pero que nos conozca tanto como nos aprecie, condiciones que se dan sobradamente en el profesor de la Universidad de Wisconsin Madison.

En efecto, País Vasco y Cataluña han sido a lo largo de los dos últimos siglos origen de toda clase de conflictos y tensiones para el conjunto del Estado español. Las guerras carlistas fueron el contrapunto sangriento durante todo el siglo XIX. En el XX, lo fueron la Semana Trágica barcelonesa, la declaración del «Estado Catalán» al proclamarse la II República, el levantamiento de la Generalitat contra ésta en agosto de 1934, el largo reguero de sangre dejado por ETA, que no se interrumpió con la llegada de la democracia, y la reivindicación permanente de ambos nacionalismos, eternos insatisfechos, que erosionan en lo que pueden el sistema constitucional español en sus respectivos territorios y marcan la pauta a seguir por el del resto de las comunidades. Sí; para el Estado español, de Cataluña y el País Vasco han venido en los últimos tiempos más penas que alegrías, más problemas que ventajas, pese a que ese mismo Estado ha sido más generoso con ambas que con las demás autonomías, no importa lo que digan sus nacionalistas. Otra cosa es que el avance real de las mismas se haya reducido respecto al resto. Pero eso tiene más que ver con la prioridad que han dado sus líderes a promover su proyecto nacionalista que a promover su riqueza real. Aunque, naturalmente, le echarán la culpa a España, cuando España no recibe desde allí más que reclamaciones, disgustos, quejas y agravios.

Y, sin embargo, como dice Payne, su separación es imposible. Y es imposible no por razones históricas, que las hay, y grandes -España no es Yugoslavia-, sino por razones éticas. Desprendiéndose de Cataluña y el País Vasco, España quedaría enormemente aligerada. Pero eso sería tanto como traicionar a los muchos catalanes y vascos que se sienten también españoles, abandonarles en manos de los nacionalistas, entre los que se impondrían los más radicales, que procederían como primera precaución a una limpieza cultural, si no étnica, como ha ocurrido en tantos lugares. Si es que no estallaba allí una guerra civil proclive a desparramarse fuera de sus fronteras, pues el nacionalismo, pese a su nombre entrañable, lleva en sí un germen expansionista, como estos dos confiesan abiertamente, con ambiciones territoriales, que las comunidades vecinas no se dejarían arrebatar impunemente. Algo que no podemos permitir, por más inconvenientes y problemas que desde allí nos lleguen. Aparte de que ceder ante el chantaje, nunca ha dado buenos resultados. El chantajista siempre quiere más.

Pero tal vez haya llegado el día en que convenga confrontar a vascos y catalanes con su verdadero destino, en vez de permitirles seguir dejándose arrastrar por los cantos de sirena nacionalistas, mientras se benefician de la reivindicación permanente que estos plantean y el Estado español acepta. Unos y otros deben saber que las extraordinarias ventajas de que gozan -sobre todo los vascos, y reclamadas por los catalanes-, les obligan, como mínimo, a reconocer el ordenamiento constitucional que se las concede. Tienen también que admitir que sus autonomías han alcanzado el máximo techo razonable, y que si se empeñan en continuar su marcha hacia un Estado -la nación hace ya tiempo que la han dejado atrás, con la aquiescencia de un gobierno central no sabemos si ignorante o pusilánime-, tendrán que asumir las cargas y responsabilidades de éste. Entre ellas, la de garantizar su unidad interna y los derechos de todos sus habitantes, cosa que no están haciendo hoy y que, en ese futuro hipotético, sería mucho más problemática que ahora. ¿O es que creen que los mossos d´escuadra y los ertzainas se bastan para mantener en sus territorios la paz ciudadana, que ya les cuesta mantener con las fuerzas de orden público españolas? Sin olvidar los deberes que conlleva la defensa nacional y la representación exterior, muy bonita cuando se trata de París, Nueva York o Londres, pero muy pesada cuando se trata de Kabul, Mogadiscio o de las misiones de paz en zonas conflictivas...

Por no hablar ya de su nivel de vida, que depende en buena parte del mercado español. Pero su rechazo abierto, decidido, en muchos casos ofensivo y despectivo hacia lo español, como suelen mostrar ambos nacionalismos como señas de identidad, iba a traducirse en un rechazo de lo catalán y de lo vasco por parte del resto de los españoles, con repercusiones comerciales de toda índole, que se traducirían en industriales, pues el inversor extranjero no piensa en el mercado catalán o vasco. Piensa en el mercado español, donde esos productos tendrían más dificultades que los llegados de otros países.

Pero los nacionalistas piensan que es posible vivir en los dos mundos y gozar de las ventajas de ambos, con sus reivindicaciones, falsificaciones y victimismos, que constituyen la esencia de su programa político. Ramiro de Maeztu, que los conocía muy bien, por vasco, por español y por cosmopolita, ya advirtió hace casi un siglo que el objetivo de los nacionalistas catalanes y vascos no era crear naciones alternativas a la española. Ese era sólo el señuelo. Lo que buscaban era la «colonización de la subdesarrollada Meseta», entendiendo por tal el resto de España. Y ese sigue siendo el objetivo del Plan Ibarretxe y de Carod, de «la libre asociación» y del «Estado asimético».

Pero la Meseta ya no es tan subdesarrollada como hace un siglo. Y aligerada del peso que le traen ambos nacionalismos, podría desplegar con mayor empuje. Aunque, como dice Payne, la separación es imposible. Y es imposible no ya por todas las razones expuestas, a fin de cuentas, coyunturales, sino por otra fundamental, definitiva: que si creemos de verdad en la «España plural» que todos hemos asumido, pero que los nacionalistas sólo parecen creer en lo que les conviene, los catalanes y los vascos son tan españoles como los castellanos, los andaluces, los aragoneses o los extremeños. Porque no se puede separar la parte del todo sin causar grave daño a ambos, especialmente a la parte, por mucho que se venda como beneficio que, en el mejor de los casos, beneficiaría sólo a los pocos que viven de ello, no al conjunto de ciudadanos.

Pero es necesario hacérselo ver a estos. Como discuten los hermanos los asuntos cruciales para ellos: sin amenazas ni mentiras, sin cólera ni encubrimientos. Porque aquí, los únicos que mienten y amenazan, se encolerizan y encubren son los nacionalistas.

lunes, 4 de febrero de 2008

Unión Deportiva ALMERÍA

Miguel Angel Garcia Escribió en Marca:


El Almería le da un repaso al líder



El Almería venció al Real Madrid (2-0) con total justicia gracias a su gran trabajo en el medio del campo, a su presión asfixiante y a su contundencia en defensa. Los blancos estuvieron espesos todo el encuentro y desesperados por encontrar huecos que los de Unai Emery no mostraron. Juanito y el ex canterano blanco Negredo, de penalti, fueron los verdugos de los de Schuster. Otra vez un recién ascendido frenó al Real Madrid. Ya lo habían hecho el Valladolid y el Murcia.
Además, los blancos no perdían desde hace tres meses cuando lo hizo en el Pizjuán por idéntico resultado. Normalmente, cuando el Madrid pierde, se suele hablar de que hizo un mal partido. Sin embrago, esta vez hay que hablar más de lo bien que lo hizo el Almería. Es evidente que el mal juego de los blancos acompañó, pero todo el mérito es de los hombres de Unai Emery.
Desde el pitido inicial salieron con una fuerza y una mentalidad de equipo ganador. Ahogaron la salida del balón de los defensas madridistas y no dejaron respirar a Guti y Sneijder para que éstos fabricaran fútbol. A la hora de replegarse lo hacían con una velocidad superior al ataque blanco, por lo que los espacios para encontrar a Van Nistelrooy y Raúl eran escasos. Hasta aquí el apartado defensivo. En el ofensivo, Felipe Melo se erigió como el dueño del medio del campo, las dos bandas hicieron mucho daño a los dos laterales y Negredo, en la punta del ataque, se movió sin cesar para volver loco a los centrales. La primera ocasión clara fue del Madrid en una vaselina magistral de Raúl que se marchó fuera por poco. Tenía pinta de que el líder iba a resolver el encuentro muy rápido. Pero enseguida, el Almería cogió el ritmo del choque y más aún cuando al cuarto de hora se adelantó en el marcador. De nuevo, como viene siendo habitual en el conjunto andaluz en los últimos partidos, marcó en una jugada de estrategia. Esta vez pilló distraída a la zaga merengue que, acompañado de un inoportuno resbalón de Cannavaro, aprovechó Juanito para marcar. Casillas sacó el remate, pero el balón había traspasado totalmente la red. Con la ventaja en el electrónico las cosas fueron más sencillas para los locales. El Madrid comenzaba a desesperarse porque llegaba poco y, sobre todo, porque apenas le duraba el esférico en los pies.
Todo el juego blanco se basaba en pases largos sin sentido en busca de los delanteros.
'Regalo' de Cannavaro
Para colmo, al Madrid le crecían los enanos porque en la última jugada de la primera parte Van Nistelrooy se lesionó en el tobillo y nada más comenzar la segunda mitad una gran jugada del Almería la finalizó Cannavaro haciendo un penalti de libro. El italiano arrolló sin sentido a Negredo en área pequeña y éste le devolvió el 'favor' marcando el segundo tanto desde los once metros. Schuster buscó entonces más presencia ofensiva quitando a Salgado y metiendo a Baptista pero, ni con esas, las cosas cambiaron. Sí es cierto que el Madrid llegó más, pero cuando no era porque no acertaban con el remate era porque Diego Alves también estuvo perfecto.
El meta brasileño le sacó un remate a Raúl y otro a Higuaín que parecían gol. Estaba claro que no fue el día del Real Madrid. Mejor dicho, fue el día del Almería, un genial Almería.
Toma Jeroma !!!!!!!!!!
Pastillas de goma !!!!!!!

jueves, 15 de noviembre de 2007

El mundo es medio pañuelo

Hace ya algunos años, se celebró en España, en Sevilla, una reunión del Consejo Europeo con ocasión de la Presidencia Española de la UE.
Luis Ayllón escribió el dia 21/06/2002, en ABC.es, lo siguiente:

SEVILLA. Se acaban las carpas, los recintos feriales, los pabellones deportivos reconvertidos en centros de prensa. Se acaba también la variedad, las comparaciones sobre si lo suecos o los británicos, los alemanes, los españoles o quien sea lo organizaron mejor que otros.
Sevilla será uno de los últimos circos ambulantes comunitarios. En cuanto llegue la Ampliación, todos a Bruselas, que resulta más barato. Aunque también más aburrido. Bruselas es lo previsible, la hermosa Grande Place incluida. Las demás ciudades, la sorpresa. Y Sevilla, con huelga, manifestaciones y encierros, no deja de ser Sevilla. Una delicia. Con su color especial, con su calor sin igual.
Un calor que aplasta, pero que no ha impedido al alemán Joscka Fischer, tener la temeridad de plantarse con chaleco, en un sitio donde hasta los lagartos van con cantimplora. Aquí, en el centro de prensa, cómodo y bien instalado, el fresco del aire acondicionado y los previsores abanicos que regala el Parlamento Europeo, hacen más llevadera la jornada de trabajo, interrumpida sólo para el almuerzo, que se abre con una reparadora copita de manzanilla servida con maestría y estilo por un experimentado venenciador. Entre españoles y guiris cayeron dos barriles de cuarenta litros. Sabor andaluz. Horarios cumplidos. Sin concesiones al calendario futbolístico.
Blair, madrugador, fue el primero en llegar al Palacio de Congresos, dispuesto a aprovechar que, por culpa de la huelga, este ha sido el Consejo Europeo más tardío en comenzar. Eso le permitía ver el partido de Inglaterra con Brasil. Identificado con las masas más populares, las que se apasionan por el fútbol en el Reino Unido, optó por una camisa marcadamente azulona, como de operario industrial de Manchester, y se plantó ante el televisor. No pudo ser. Tuvo que salir con la cabeza gacha, hecho polvo tras la derrota. Aznar le consoló con la menos original de las frases. Le dijo que lo sentía. El eje hispano-británico no podrá llegar a la semifinal, como no ha podido doblegar del todo la resistencia franco-sueca a poner la espada de Damocles sobre los países que reciben ayudas europeas y no hacen todo lo posible para dejar de exportar inmigrantes ilegales. «Hemos llegado mucho más lejos de lo que pensábamos», dijo Blair. Lo mismo podía referirse a lo uno que a lo otro.
La honra europea la salvó ayer Alemania. Caer ante Estados Unidos después de las broncas comerciales euro-norteamericanas hubiera sido algo duro. Por eso, Schröder estaba más satisfecho que Blair cuando, por la tarde, se reanudó la sesión en la sala del Consejo Europeo. En la llamada «zona roja». No en la que reclamaba el socialista Rafael Simancas, sino en la acotada para los jefes de Estado y de Gobierno en este Palacio de Exposiciones y Congresos que tanto recuerda la mezquita de Jerusalén.
Una zona roja en la que, sin embargo, lo más rojo eran los uniformes de las azafatas combinados con pañuelos amarillos, en una expresión estilizada y juvenil de patriotismo constitucional.
El color político europeo no es ya hoy el rojo que tiñen los socialistas. Jacques Chirac respira aliviado sin sentirse lastrado por Lionel Jospin. El holandés Wim Cock, derrotado, dejará dentro de unos días el Gobierno. Blair tiene un color especial, como Sevilla. Sólo Gerhard Schröder, Goran Persson y Constantinos Simitis representan unas esencias que tendrán que reavivar en breve en las urnas. Los invitados que llegan son de otro color menos marcado, pero más centrado. Un Durao Barroso, recién incorporado y muy receptivo a los consejos de los más expertos. Y un nuevo Rasmoussen, con pinta de actor de reparto en una película de Silvester Stallone.Todos protegidos por la Brigada Central de Escoltas de la Policía Nacional, algunos de cuyos miembros han impreso unas camisetas con el lema que dice algo así como: «Yo sobreviví a las cumbres de la presidencia española de la UE». Creo que yo también.


Pues bien....., YO TENGO ESA CAMISETA !!!. JUAS, JUAS, JUAS.

viernes, 12 de octubre de 2007

EL JUEZ CALATAYUD

Aparecido en la Contra (La Vanguardia) el 07/06/2007.

Con muchos jueces así, a este pais y a todos nos iria mejor.
Tomen nota:

Tengo 51 años. Soy manchego del Albaicín: nací en Ciudad Real y hace 23 años que vivo en Granada. Soy juez de menores. Estoy casado y tengo dos hijos, Emilio (21) y Alba (15). ¿Política? ¡Inconformista! Creo en Dios, soy católico poco practicante. ¿Afición? No hacer nada, y descansar. Publico ´Reflexiones de un juez de menores´ (Dauro)

- Cuál ha sido su última sentencia?
- Ha sido para dos niños pijitos de 16 años que habían hecho unas gamberradas... Ellos esperaban que los condenase a un trabajito por escrito... ¡Ja! Los he enviado dos días a servir al comedor de indigentes.

- ¿Cómo son los menores que llegan a su juzgado?
- Antes la mayoría eran de familias marginadas. Ahora casi no hay diferencias por clases, me llegan muchos de familias de clase media y media alta.

- ¿Acusados de qué?
- Vandalismo, desórdenes públicos, conducir alcoholizados, lesiones, robos... También he juzgado 40 violaciones y 30 asesinatos.

- ¿A cuántos menores lleva juzgados?
- Soy juez de menores desde hace casi 20 años, a 600 casos por año..., ¡multiplique!

- Doce mil sentencias... cuya creatividad le ha dado fama: los condena a hacer cosas.
- Lo único que hago es creerme la ley.

- ¿En qué sentido?
- La ley ofrece recursos a los jueces para que intentemos que el delincuente regrese a la comunidad de modo constructivo.

- No le gusta encerrar a los menores.
- Hay delitos en los que el internamiento es automático. Pero en los restantes... creo que hay modos más eficaces de apartar al menor de los comportamientos delictivos.

- ¿Por ejemplo?
- Siempre tengo a un par de chicos lijando la fachada de mi juzgado... La voz se corre: hay menos pintadas ahora en Granada.

- Cuénteme alguna de sus sentencias.
- La primera que llamó la atención, en 1990, la impuse a un chavalín de 14 años que robaba televisores y vídeos en grandes almacenes con gran pericia. ¡Todo un fenómeno!

- ¿Qué condena le impuso?
- Lo envié al reformatorio de San Miguel, y entonces me enteré de que no sabía leer, así que le dije: "Si aprendes a leer y escribir, te suelto". ¡Y a los dos meses había aprendido, el espabilado! Y le di libertad vigilada.

- Quizá le ayudó a ser un ratero letrado...
- El otro día un armario de 90 kilos y casi 30 años me abraza, me planta un beso en plena calle y me da las gracias. Lo reconocí: a los 16 años era un hijo puta..., y hoy es un fenómeno de la electricidad.

- ¿Se emociona, juez?
- Es como aquel pobre que desde chico recogía aceituna, sin escolarizar, sin saber leer ni sumar. Uno mayor le enredó para que robara material de una obra, y me llegó. "En seis meses te examinaré de leer, escribir y las tres reglas", le condené. Y con clases de apoyo... ¡no me salió un Cervantes, pero aprobó!

- ¿Qué otro tipo de sentencias dicta?
- A un chulito, maltratador de colegio, lo he enviado a servir el catering en un centro de paralíticos cerebrales. Según el caso, los envío por horas a ayudar en los comedores de indigentes, en la Cruz Roja, en los centros de Cáritas de viejecitos, en asociaciones de vecinos (a los que la lían en un barrio), al cuerpo de bomberos, a alistarse al ejército...

- ¿Más provechoso que estar encerrados?
- Tengo ahora a 900 menores en libertad vigilada. A los chicos de costa los coloco en grupos de asistencia a pateras en las que llegan menores. O a limpiar playas...

- Eso será sólo en verano.
- Es que tengo sentencias de temporada: en Navidades, a niñas que roban en grandes almacenes las tengo ayudando en campañas de recogida de juguetes para niños pobres.

- Arguménteme estas originales medidas.
- Para que un menor no reincida, ¡lo primero es que sea consciente de lo que ha hecho! Y de que vivimos en comunidad. ¡Estos servicios a la comunidad les ayudan a entender!

- Acumulará mil anécdotas...
- Tengo a uno de mis chorizos condenado a servir durante 50 horas en las oficinas de una asociación de mujeres tetrapléjicas. Les arregla cosas, les hace recados... ¡Ahora esas mujeres acaban de publicar una carta en la prensa, rogándome públicamente que le baje la condena, que es muy buen chico, ja, ja...!

- Les llama usted "mis chorizos"...
- He juzgado a choricillos de la edad de mis hijos. ¡Eso influye...! Al marginado le ayudo a estudiar y a sacarse el graduado escolar; y al pijito, a servir a los demás. ¡Ah, y tengo a muchos en la limpieza del botellón!

- Granada tiene fama de botellonera...
- Sí. Les condeno a levantarse a las siete de la mañana, y ¡a limpiar plazas y calles!

- ¿Tiene a tantos chicos como chicas?
- La chica se ha masculinizado, en el sentido agresivo del término: hace 20 años me llegaba un 7% de chicas..., y ahora es ya un 20%. ¡Y en maltratos, ya casi hay paridad!
- ¿A qué tipo de maltratos se refiere?
- Maltratos de los hijos a los padres. Chantajes, coacciones, golpes... Son los casos que más veo aumentar, semana a semana...

- ¿No le parece espantoso?
- Los padres tienen poca autoridad a ojos de los hijos. Los hijos ya no les respetan. Y muchos padres, desesperados, tienen que denunciar a sus propios hijos por malos tratos.

- ¿Cómo se llega a tan horrible situación?
- Fácil: dé al niño todo lo que pide, no le obligue a nada en casa, no le afee malas conductas, desautorice a sus profesores...

- ¡Fallos de los padres, por lo tanto!
- Sí: por miedo a parecer fachas, muchos padres no se han atrevido a poner límites a sus hijos. Y queriendo ser sus colegas... ¡les han dejado huérfanos!

- ¿Mejor volver al ordeno y mando?
- Un niño necesita padres, y un padre es alguien que marca límites, que dice: "Hijo, te quiero mucho y por eso ahora te digo NO".

- ¿Usted lo ha hecho así?
- Con peloteras, sí..., pero ejerzo de padre.

Jhon Fogerty

Hace un par de semanas me llevé una grata noticia, venía hacia casa en el coche y oí por la radio, que Jhon Fogerty, Lo recuerdan?, Cuerpo y alma de los Creedence Clearwater Revival (de mi quinta, vamos), había vuelto a sacar un nuevo album dedicado a su anterior banda, Se llama "Revival", pusieron un trocito por la radio, y, efectivamente, suena y huele a los Creedence. Enhorabuena, buenísimo.

domingo, 8 de julio de 2007

Carta del P.E.N.E. a Ruiz Gallardón

Aparecido en Libertad Digital el 06/07/07
No tiene desperdicio.


CÓMO ESTÁ EL PATIO
Carta del P. E. N. E. a Ruiz Gallardón
Por Pablo Molina
Por conductos enrevesados aunque generalmente fiables que no puedo desvelar (en tal caso tendría que matarles a todos ustedes, queridos lectores), me llega esta carta que en breve, me aseguran, será remitida al Excmo. Sr. Alcalde de Madrid. El documento es excepcional por lo desgarrador. Una injusticia social de primer orden lleva camino de ser reparada por fin. Es lo que tiene la era ZP.
Excmo. Sr. Alcalde de Madrid:

En fechas recientes hemos asistido a la celebración del Día del Orgullo Gay, que este año ha tenido a la capital de España como sede europea. Nos quitaron con malas artes las Olimpiadas de 2012, principalmente por culpa de Albertito de Mónaco (a quien la organización del Europride 2007, pese a sus méritos evidentes, no ha querido invitar, en castigo a su mala acción), pero a cambio hemos sido por unos días la ciudad europea de referencia del universo gay, lésbico, transexual, bisexual, pansexual, etc.; vaya una cosa por la otra, y encima salimos ganando.

Con toda seguridad, un alcalde progresista como V. E. estará de acuerdo en que este tipo de convocatorias es lo que proporciona a Madrid una imagen de ciudad cosmopolita preocupada por la cultura con mayúsculas, o sea, la Cultura. Precisamente por eso nos permitimos proponerle la celebración de un evento de características similares al Euroorgullo, con el fin de que otras minorías discriminadas por razón de su sexo encuentren también en Madrid la plataforma ideal para sus anhelos reivindicativos.

Me refiero a los hombres heterosexuales, opción minoritaria –si hacemos caso de las películas y teleseries españolas– o inexistente –si atendemos a las tertulias del corazón–, pero no por ello menos merecedora de atención que otras variedades, como las que han celebrado este pasado fin de semana su onomástica. A tal fin, me complace informarle de la reciente creación de la Plataforma de Españoles Ninguneados por el Estado (PENE), cuyo principal objetivo estatutario es implantar con carácter anual una celebración callejera para reivindicar nuestra manera de ser y exigir el fin de la discriminación social a que nos vemos sometidos desde que se impuso la perniciosa moda de la metrosexualidad.

Son muchos los agravios que los hombres "como Dios manda" venimos soportando desde hace ya largo tiempo. Por citar tan sólo los más evidentes, durante la temporada futbolística hay días en que no se retransmite ningún partido por televisión, el precio de la cerveza de barril no deja de aumentar y el tallaje medio de los pantalones masculinos no hace sino disminuir. Además, tenemos que hacer frente a un acoso cada vez más insoportable de las autoridades sanitarias, empeñadas en acabar con nuestras saludables barrigas cerveceras, que, como usted debe saber, son el complemento anatómico que ha distinguido a los hombres hechos y derechos desde que Dios creó el mundo y los antiguos egipcios la cerveza.

Acorde con los cánones de excelencia cultural y estética que la celebración del Europride ha fijado, la organización del Día del Macho, que así se llamará el evento, tiene preparadas varias actividades, entre las que destaco las más sobresalientes:
– Certamen Nacional de Piropos. Desde un andamio virtual, los concursantes, agrupados en equipos de tres, lanzarán sentidos requiebros, con sus correspondientes sonidos onomatopéyicos, a las voluntarias que quieran pasear ante ellos. Un selecto jurado, presidido por Luis María Anson, reputado experto en la materia en su vertiente poética, determinará cuál de los equipos participantes ha derrochado más elegancia viril y gracejo.

– Concurso de bebedores de cerveza.

– Maratón de fútbol televisado. Entre otros partidos legendarios, se pasarán el España-Malta que nos valió la clasificación para la Eurocopa 84 y el España-Dinamarca del Mundial 86.

– Ciclo "Cine del Bueno". Se proyectarán las más célebres películas de John Wayne y Clint Eatswood, los últimos hombres que ha dado el Séptimo Arte (a su lado, Stallone es una mariculta).

– Mesa Redonda: "Cerveza, fútbol, toros y mujeres, ejes de la conversación masculina".
El Día del Macho concluirá con un desfile de carrozas patrocinado por las principales marcas de cerveza.

Para llevar a cabo todas estas actividades, por la presente solicitamos al Excmo. Ayuntamiento de Madrid una subvención de 140.000 euros, acorde con lo que el municipio destina a los fastos del Orgullo Gay. Así mismo, pedimos autorización para recaudar una "cuota solidaria" entre los bares de la zona en que se desarrolle el Día del Macho. No porque lo necesitemos, pues estamos acostumbrados a pagar nuestras francachelas, y en esta ocasión no tendría por qué ser distinto, pero, ya que el Consistorio se conduce con esa prodigalidad en el fomento de las actividades sexo-culturales, consideramos que sería un agravio comparativo no recibir, al menos, las mismas prebendas que nuestros "hermanos desviados".

A la espera de sus gratas noticias, es todo cuanto tenemos el honor de exponer ante V. E., cuya vida guarde Dios por muchos años.